viernes, 19 de enero de 2018

Sobre cómo empezar el entrenamiento de tu perro

A la hora de enseñar algo nuevo a un perro, la recomendación general dice que debemos comenzar el aprendizaje en un ambiente neutro y sin distracciones, y sólo cuando el perro responde de forma fiable en ese ambiente, iremos introduciendo progresivamente distracciones y modificaremos el ambiente, hasta alcanzar la situación real en la que necesitamos ese comportamiento por parte de nuestro animal.

Cuando enseñamos a un perro a caminar sin tensión en la correa, solemos olvidar esta recomendación y únicamente practicamos cuando salimos a la calle donde existen muchas distracciones de lo más interesantes para nuestro animal. Luchamos contra todo un universo de estímulos y competimos por ser lo más interesante cuando, no debemos perder de vista que, en la calle, todo es llamativo y nuestro perro puede tirar de nosotros porque sabe que llega al parque donde están sus amigos, porque hay algo delante o por cualquier motivo que se nos escapa... Por eso, es recomendable empezar a caminar con correa en casa, para que se convierta en un hábito más para nuestro perro y no solo sea cosa de la calle. Dentro del hogar será mucho más fácil que el perro se concentre en nosotros, sea capaz de hacerlo bien y recibir premios por ello además de ir reforzando la idea de lo que le pedimos.

La recomendación es practicar, practicar y practicar para que se convierta en una rutina más. Feliz fin de semana!!!

https://www.perrygatos.es/art%C3%ADculos/notas-de-inter%C3%A9s-sobre-perros/la-importancia-de-la-mirada/


martes, 16 de enero de 2018

¿Ansiedad o simplemente falta de costumbre?

Imagina que un día te sacan del mundo que conoces (sea bueno o menos bueno), te separan de todo aquello que era “normal” hasta entonces, cambian los horarios y pasas a estar en otro lugar extraño, a veces hasta horas solo, con nuevas rutinas, un montón de estímulos o ausencia de ellos, ruidos y olores extraños y “reglas” (a la hora de comer, en el paseo, en el día a día al fin y al cabo) que nadie te ha explicado antes, pero que provocan mal rollo cuando te desvías de aquello que tus nuevos tutores esperan de ti.

Ahora, imagina lo que siente un perro o un gato recién llegado a un nuevo hogar….

Si tienes pensado incorporar un animal a la familia, asegúrate de reservar unos días para poder estar con él durante esa transición, ayudarlo a sentirse a salvo y comprendido, introducirlo de forma progresiva y segura en las nuevas rutinas, enseñándole de forma amable lo que se espera de él, educando desde la comprensión y bajo la premisa ser especies diferentes (con requerimientos y necesidades diferentes) y, sobre todo, fomentando el buen rollo y la relación entre vosotros.

Sin fórmulas mágicas, solo con sentido común, coherencia, sensibilidad, conocimiento y empatía.

“Y si en lugar de querernos tanto, probamos a querernos bien?”

Ahí lo dejo.... ;)

Estos tres peques fueron abandonados en la puerta del Refugio de Defensa Animal del Norte, justo al lado de la carretera. Son dos bebés y un perro adulto joven, todos ellos podencos, muy simpáticos y con ganas de disfrutar del calor de una familia.





viernes, 12 de enero de 2018

Diferentes pero compatibles

Primera entrada del 2018 hablando de Perros y Gatos o, mejor dicho, de cómo favorecer una buena adaptación y convivencia entre ambas especies dentro del hogar.

Y en este, como en casi todo lo relacionado con las relaciones entre seres vivos, el mejor consejo que podemos dar a la hora de introducir un nuevo gato en una casa con perro o, en una casa con perro y otros gatos, es supervisar las reacciones en todo momento, e ir con calma. Es preciso darles a los animales, todo el tiempo que necesiten para acostumbrarse el uno al otro, o a los otros.

Es evidente que, gatos y perros, son muy diferentes en muchos aspectos, pero no por ello, incompatibles. Conocer la naturaleza de cada uno de ellos, nos puede dar la clave del éxito.

Los perros son seres sociables, con ganas de agradar y mejor predisposición a tolerar los cambios. Los gatos llevan menos tiempo conviviendo con el hombre como animal de compañía, son territoriales, curiosos pero prudentes y necesitan tener seguro el suelo que pisan. En caso necesario, desaparecerán de la vista hasta tener clara la situación.

En la naturaleza, los instintos primarios de las dos especies, impulsan al perro a perseguir y al gato a huir pero, dentro de casa, la cosa cambia. Hablamos de animales que no necesitan enfrentarse por satisfacer sus necesidades básicas, no tienen que defender el alimento y están socializados.

Los instintos naturales se pueden canalizar a través de juegos y actividades lúdicas y, por ello, la clave del éxito para la convivencia entre estas especies, depende en gran medida de la actitud del propietario, del tiempo que les dedica a jugar y cubrir sus necesidades. Si sienten que no precisan competir, pueden ser más que capaces de olvidar diferencias y convivir de manera equilibrada.




martes, 28 de noviembre de 2017

El entrenamiento empieza dentro de casa

Durante el período de socialización, el cachorrito debe habituarse a diferentes estímulos y situaciones de manera progresiva y positiva, empezando siempre dentro de casa como lugar seguro y referencia necesaria de calma para el animal.

Una de las manipulaciones frecuentes pero también "olvidadas" es poner y quitar el arnés de manera fácil y divertida para persona y perro. En muchos casos, sin un "entrenamiento" previo, puede convertirse en una tarea desesperante. Por eso, empieza desde la llegada del cachorro (aunque no pueda salir aún de casa) y conviértelo en un hábito para ambos.

En la imagen, el pequeño Boss acostumbrándose al arnés.